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Literatura de Senegal
La literatura senegalesa es, sin lugar a dudas, una de las más
importantes de lo que denominamos el África francófona.
Para que podamos encontrar las verdaderas bases de lo que llamamos
la literatura contemporánea senegalesa, hemos de acudir
a la figura de los griots , que són los que mediante la
tradición oral, han puesto las bases de esta literatura.
La literatura senegalesa contemporánea está fundamentalmente
escrita en francés, aunque empiezan a surgir autores en
lenguas autóctonas del propio país.
Esta literatura senegalesa ha estado dominada por el que es el
autor senegalés más reconocido Leopold Sédar
Senghor, que fue un infatigable defensor de la Negritud y que
más tarde llego a ser el primer Presidente de la República
de Senegal.
Entre su obra poética, destacan las siguientes obras:
Chants d'ombre, 1945; Hosties noires, 1948; Éthiopiques,
1956; Nocturnes, 1961. Y entre su trabajo como ensayista podemos
destacar: Anthologie de la nouvelle poésie nègre
et malgache de langue française, 1948; Nations et voies
africaines du socialisme, 1961-1964; Liberté I à
V, 1964-1993.
No se puede dejar de lado el trabajo realizado por el ensayista
Cheikh Anta Diop, la obra del cual contribuyó a repensar
la historia africana. En su Nations nègres et Culture (1954)
quiso dejar patente al mundo que el hombre nació en el
continente africano y que la cultura occidental tuvo su origen
en Egipto.
Otros autores también importantes, aunque sin llegar a
tener la fama que tuvieron en su día los dos anteriores,
son Alioune Diop, Bakary Diallo (Force-Bonté, 1926), Birago
Diop (Les Contes d'Amadou Koumba, 1947; Leurres et Lueurs, 1960),
Ousmane Socé (Karim, 1935; Mirages de Paris, 1937), Abdoulaye
Sadji (Tounka, 1952; Maimouna, 1953), David Diop (Coups de pilon,
1956), Lamine Diakhaté (La Joie d'un continent, 1954; Chalys
d'Harlem, 1979), Cheikh Hamidou Kane (L'Aventure ambiguë,
1961), Boubacar Diop (Le Temps de Tamango, 1981).
La siguiente generación de escritores senegaleses en aparecer
en escena es la de los nacidos después de la segunda guerra
mundial, y entre estos destacan: Cheikh C. Sow (Cycle de sécheresse,
1983), Amadou Lamine Sall (Mante des aurores, 1979).
Es a partir de mediados de los años setenta que empiezan
a aparecer las primeras escritoras del país con gran fuerza:
Mariama Bâ, nacida en Dakar en el año 1929, a la
cual su primera novela –traducida a dieciseis idiomas- la
catapultó como a una de las mejores escritoras africanas
(Une si longue lettre, 1980), Aminata Sow Fall (Le Revenant, 1976),
Nafissatou Diallo (De Tilène au Plateau, 1975);Ken Bugul
(Le Baobab fou, 1982), Adja Ndeye Bouri Ndiaye (Collier de cheville,
1984), Catherine N'Diaye (Gens de sable, 1984).
Pero quizá uno de los personajes más conocidos
del país a nivel internacional sea el polifacético
Ousmane Sembene. Sembene, nacido en Ziguinchor en 1922, empezó
destacando en el mundo de las letras con obras como Les Bouts
de bois de Dieu (1960), Le Mandat (1965), Xala (1976), The last
of the Empire, The money with white genesis o God’s bits
of wood (1995). Además, Sembene ha acabado por ser reconocido
como uno de los mejores directores de cine africanos.
Leopold Sedar Senghor
Leopold Sedar Senghor, presidente de Senegal entre 1960 y 1980
es, sin lugar a dudas, una de las personas que más ha influído
en la historia del continente africano a lo largo del siglo XX.
Senghor nació el año 1906 en Joal, un pueblo pesquero
situado entre Dakar y la frontera gambiana, en la región
del Sine. Tras estudiar en Senegal con resultados brillantes,
obtiene una beca para estudiar en París en 1928. En la
capital francesa conoce diferentes intelectuales, entre los que
destaca Aimé Césaire, poeta antillano, con el cual
a principios de la década de los ’30 fundará
el movimiento de la Negritud. Pocos años más tarde,
en 1935, Senghor se convierte en el primer profesor negroafricano
en Francia, al ser nombrado profesor de gramática en el
instituto Descartes de Tours. Un año después entra
en la SFIO, la Société Française Internationale
Ouvrière, en la que Senghor participará durante
más de una década. Tras luchar en la guerra mundial
con el ejército francés, Leopold Sedar Senghor empieza
su carrera política activamente, intentando influir en
las relaciones entre Francia y el continente africano: en 1945
participa en la comisión Monnerville, que se encargará
de estudiar el tipo de representación de las colonias en
la Asamblea constituyente francesa.
En 1948, Senghor crea, con Mamadou Dia –futuro primer ministro
de Senegal-, el BDS (Bloque Démocratique Sénégalais),
que ganará con una amplia mayoría las elecciones
legislativas senegalesas en 1951. Tras una larga década
de intensa vida política –en la que fracasa la idea
de una Africa Occidental federada-, Senghor consigue proclamar
la Federación del Mali (que agrupaba Senegal y Mali) el
4 de abril de 1960, independizándose del yugo colonial
francés. Sin embargo, en agosto de ese mismo año,
la Federación se divide y Senegal y Mali continuan separadamente
su trayectoría política. Senghor se convierte en
el primer presidente de Senegal.
Desde su cargo de presidente, que duró hasta 1980, Senghor
contribuyó enormemente a la formación de la OUA
(Organización de la Unidad Africana). Tras retirarse de
la vida política, en 1980, continuó trabajando por
los valores de la Negritud, escribiendo poesías, artículos
y libros diversos. Murió el 20 de diciembre del 2000.
El movimiento de la Negritud
El movimiento de la Negritud es un movimiento intelectual y literario
que defendía los valores de la sociedades africanas y reclamaba
la recuperación de su cultura. Iniciado por Senghor, Damas
y Césaire en 1932, este movimiento nació en Francia
y se extendió rápidamente por diferentes partes
de las entonces colonias francesas, como los actuales Senegal,
Costa de Marfil, Benin, en Africa Negra, o Guadalupe, Martinica
y Haití, en las Antillas americanas. La Negritud defendía
la idea de la Nación negra y transmitía, a través
de la literatura, ideas sobre religiones y cosmologías
africanas, narraba hechos históricos sucedidos en el continente,
mostraba las aportaciones de las culturas africanas a la humanidad
y reivindicaba la identidad negra y la libertad de las sociedades
africanas respeto a la dominación colonial occidental.
A través de esta relación entre las culturas africanas
y las demás culturas del mundo, especialmente la occidental,
Senghor creó la idea de la “civilización de
lo universal”, en la que los valores de las sociedades africanas
se unían a los valores del cristianismo, el judaísmo
y el islam. Senghor y otros intelectuales editaron por primera
vez en 1947 la revista Présence Africaine para expresar
el valor de las culturas africanas. Asimismo, Senghor, organizó,
en 1966 en Dakar, el 1er Festival Mundial de las Artes Negras,
que plasmó, con gran éxito, los valores de la Negritud,
a través de la presencia de numerosos artistas e intelectuales.
Las principales ideas de la Negritud pueden captarse a través
de lecturas como Chants d’ombre (1945), Hosties noires (1948),
Ethiopiques (1956), Liberté III. Negritude et civilisation
de l’universel (1977), Ce que je crois (1988) de Leopold
Sedar Senghor, así como en muchas de las obras de Aimé
Césaire (Cahier d’un retour au pays natal, Les armes
miraculeuses, Une têmpete, La tragédie du roi Christhope,
Dicurs sur le colonialisme, Ferrements…)
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