El cuarto debate del ciclo "Enciende África" contó con la presencia del escritor José María Ridao, el actor Abdel Aziz y el guía Ousseynoum Gueye, que aportaron su mirada personal sobre la posibilidad de un futuro para el continente.
EL DÍA, S/C de Tenerife
"¿Puede África ganar su futuro? Miradas a un continente" fue el tema del cuarto foro del ciclo "Enciende África" que tuvo lugar en el Espacio Cultural de CajaCanarias. El debate contó con la presencia del diplomático y escritor madrileño José María Ridao, del actor marroquí Abdel Aziz El Mountassir y del guía turístico Ou-sseynoum Gueye, procedente de Senegal.
Con la silueta iluminada de África sobre la tarima, estos tres invitados, moderados por el periodista y escritor Juan Manuel Pardellas, aprovecharon la oportunidad para dejar patentes sus miradas personales sobre la posibilidad de un futuro para el continente.
José María Ridao respondió a la pregunta introductora de Pardellas, "¿puede África decidir su futuro?", con un sí matizado, pues para el escritor madrileño está fuera de duda que los africanos tienen en sus manos su futuro, pero la cuestión es en qué condiciones. Según este experto, es el momento de constatar lo que percibe como un final de ciclo en el análisis de los problemas de estas personas.
"Se trata de ser radicales en dicho análisis para ser pragmáticos en su solución, ya que hasta ahora siempre se han explicado los problemas de África en función del colonialismo, cuando lo propio a estas alturas es analizar las independencias y lo que los gobernantes africanos han hecho en su continente", indicó el escritor.
Por su parte, El "incendiario" Abdel Asiz El Mountassir, como lo presentó Juan Manuel Pardellas, inició su turno citando a un poeta árabe: "Y cuando te sometiste, echaron tu alma a la calle para que se cebaran con ella los perros". El actor marroquí optó por un discurso trufado de alusiones literarias para exponer su particular mirada crítica sobre el presente y el futuro africanos.
Tras exponer que se le tilda de radical cuando lo cierto es que lo extremista son los hechos que a-contecen en África, Aziz compartió con el auditorio el dolor que le produce hablar de su continente, casi tanto como el que le causa el mundo árabe. Sacó a relucir la tragedia de los que perecen en el intento de llegar a costas europeas, ese mar "que se ha convertido en una fosa común: los peces se alimentan de seres humanos".
Para finalizar, Ousseynoum Gueye, que durante su intervención se describió como un representante de la juventud africana, deseoso de acercar su realidad al público, de compartir los anhelos y los sueños de los que se embarcan en el viaje hacia Europa, expuso que el mayor deseo de sus compatriotas es "descargar a nuestros padres de sus responsabilidades".
Confirmó que el deseo de ir a España es generalizado y se nutre principalmente a través de dos vías. Por un lado, las antenas parabólicas llevan a cualquier rincón imágenes de una vida llena de comodidades. Y por otro, los emigrantes que vuelven por vacaciones dan testimonio de una opulencia aparentemente fácil de al-canzar, omitiendo las dificultades reales que sufren en su vida en el extranjero.